LINDSAY LOHAN

Desde pequeña fue una estrella que iluminaba el firmamento.  Desde su aparición, la industria del cine sabía que ella eclipsaría a muchas divas del momento.  Su simpatía, su sobria actuación, fresca y sin igual, la convertirían en la apropiada para reemplazar al icono de Hollywood Shirley Temple.  Su ascenso meteórico ya era esperado.  El paso de niña a adolescente, no fue nada difícil y más bien, logró situarse en el podio de la fama y fortuna, con su carisma y vocación de la actuación.

Lohan Temple

El mismo mundo de la farandula, a que jóvenes como Charlie Sheen, Johnny Deep, Drew Barrymore, y Phoenix, sucumbieron al ritmo de la vida nocturna, las juergas, y con ella, las amistades taciturnas, el alcohol y posteriormente las drogas.   Es embriagante la fama  a temprana edad, pero más aún lo es el sentir que la juventud es eterna, y no hay nada imposible para quienes han llegado al pináculo de ella.

No es el propósito de este artículo realizar una biografía de Linsay Lohan, que ya por sí, muchos sitios de Internet, le han dedicado a lo largo de su extensa carrera. Como he explicado en el preámbulo de mi blog, lo que interesa es la parte humana que nadie ha visto de la artista.

 

¿Qué siente un alcohólico? Nadie más que ellos lo saben. Al igual que nos preguntamos qué sentirá un drogadicto.  Es fácil criticar y juzgar a quienes han caído en el abismo de esos males, pues no calzamos sus zapatos. Si hoy se ha decidido no probar y alejarnos de la tentación, en hora buena, pero no nos hace mejores seres que quienes están inmersos en esa pesadilla.

La madona

Lindsay Lohan, al igual que muchos jóvenes de nuestros países, experimentó aceleradamente lo que la vida tiene para todos. No se requiere ser estrella de cine o de rock, para encontrarnos con las drogas, con la marihuana, o con el alcohol.  Suficiente con observar las estadísticas de cada nación, en donde predomina estos males en todos los estratos de nuestra sociedad.   Adolescentes que desde el colegio, ya dan sus primeros pasos, e incluso, sorprende – en menor cantidad – los números de escolares.

Diversion sexual

Lindsay, no es una super mujer, ni tampoco una adicta por herencia, o porque se le subió el humo a la cabeza. Igual, ocurriría con cualquier muchacha o muchacho, que le llegué dinero inesperadamente a sus manos. ¿Qué hará, sin una adecuada guía?  Lo va a despilfarrar.  A veces en cosas materiales, otras en vicios.  De ahí descansa la similitud de que todos estos jóvenes que han caído en esos males, pueden comprender lo que Lindsay, ha sufrido a lo largo de estos años.

 

¿Saben realmente un alcohólico o un adicto a las drogas, qué es lo que están perdiendo en sus vidas?

 

Hay muchos jóvenes que dejan los estudios, sus carreras o sus trabajos, e incluso, se apartan de la familia, por culpa de esos vicios. Nadie discute que ellos solos tomaron la decisión de ingresar al mundo de la perdición, de la oscuridad. Pero tampoco, los demás seremos los omnipresentes en señalar con el dedo acusador lo equivocado que ellos estuvieron.

Un político que engaña a su pueblo, un empresario que roba a sus trabajadores, una madre que asesina a su hijo pequeño, un hombre que golpea a una mujer, o policías corruptos que transgreden la ley, no son mejores que los alcohólicos y drogadictos. Y ni tampoco una cosa justifica a la otra, pero es importante mencionarlo.

 

La hipocresía de nuestra sociedad, es precisamente, dividir todo. Lo bueno y lo malo. Lo dulce y lo amargo. Lo cruel y lo noble. Lo sano y lo vicioso. Pero las cosas no son así. De todo hay un poco de esto dentro de aquello. Un sacerdote probo que es acusado de pederasta, no es sino alguien bueno que realiza algo malo. Un cineasta que fuma marihuana para dirigir una película, es alguien creativo que daña su cuerpo. Una fiesta de jóvenes donde solo hay alcohol, y al final, una orgía sexual, no es sino, chicos y chicas, excelentes estudiantes, liberando energía gracias al consumo de licor, que hoy en día sigue siendo legal.

 

Esto es como un experimento de laboratorio, donde en una probeta, es impensable que un científico mantenga únicamente una sustancia, sin mezclarla con nada. Sabe muy dentro de sí, que no se logrará absolutamente nada, y por ello es necesario, verter otro elemento para conseguir algo diferente.

 

Ser famoso no es ninguna ganga.  Se tiene menos vida privada, por el precio de tener más dinero que otros. Para conservar esa fama se debe trabajar más y se obtiene mayor responsabilidad, pues se está expuesto a la opinión pública.

 

Los llamados paparazzis, alentados por el dinero que muchas revistas y periódicos, pagan por información de primera mano de los artistas, pululan en los jardines, en los baños, en las playas, en donde menos se lo esperen para captar algo inusual. No una sonrisa, ni un abrazo, sino algo que lleve impreso el símbolo del escándalo.

 

Alguien vomitando en frente de la acera de mi casa, no es noticia. Pero si quien lo hace es Mel Gibson, es una bomba de las noticias.   Si encuentran a un conocido en sexo oral con una prostituta, realmente no le interesa a nadie, salvo a su esposa o a su novia, pero si se trata de Hugh Grant, es pan para el alimento de los amarillistas. A eso se le llama “farandula”, por no decir, morbosidad para el público.

 

El pecado de Lindsay Lohan, es precisamente, llamarse Lindsay Lohan.  Lo que ella hace, lo hace hasta el más mortal de todos los mortales. ¿Desde cuándo se le exige a las estrellas de cine, ser el modelo a seguir para sus fanáticos?

 

Escuché esa tontería, de alguien en un medio escrito, en referencia a los músicos juveniles. Eso es una locura. Eso es restarles dicha obligación a los padres de familia. Los jóvenes son educados, criados y guiados por los valores que les inculquen en sus hogares, los padres, no los artistas. Endosar esa responsabilidad, es pretender alterar el orden natural de las cosas.

 

Si Rod Hudson, se confesó gay, no por ello, todos sus seguidores decidieron seguir sus pasos sexuales. Si Wynona Ryder, decidió hurtar algo de una tienda, no por ello, sus seguidoras están saqueando cada lugar que van a visitar. Si Charlie Sheen, o Jimmy Brown, andan con prostitutas, o quieren golpear a una mujer, es impulso seguro que sus fans lo harán. ¿Quién se cree esa estipudez?

 

Siempre todo ha sido decisión unilateral.  De uno mismo. De nadie más. Si te dejas influenciar por terceros, es tu problema, no puedes culpar a esas malas amistades. Tú decidiste seguir el consejo. Tener dinero lo único que provoca es que se te aproximen tanto buenas como malas compañías. Eres tú quien decide con quién alearte.

 

Lindsay Lohan, tiene sus propios problemas como para cargar problemas ajenos. A ella, a estas alturas de su vida, debe importarle más recuperar el tiempo perdido en su carrera. Si ella medita y reflexiona lo que desea en la vida, seguro, logrará poner las prioridades, sin necesidad de que todos tengamos que ser los reales consejeros. No es la edad. No es porque este grandecita. ¿Cuántas personas adultas, han cometido los peores errores de su vida y lo han lamentado?

La unica diva

Si Lindsay, desea continuar consumiendo alcohol, o drogas, o lo que sea que quiera hacer, no olvidemos, que es su vida, y no la de alguien más.  Ella, asumirá las consecuencias de su decisión. Nadie más.  ¿Quién fue a prisión por ella? Nadie. ¿Quién acudió a pagar las deudas que ha adquirido a lo largo de su vida? Nadie.  Como mucho su familia. Y finalmente ¿Quién irá a la tumba o a prisión por una mala decisión? Ella misma, pues nadie calzará sus zapatos para reemplazarla. Así que si es su vida, ¿Por qué meterse con ella?

Lindsay, al final, es la estrella infantil, la joven fresca y hermosa, y la mujer, que ilumina como una estrella polar, inalcanzable para muchos, pero radiante para todos.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: