DE LA GLORIA AL ABISMO

 Muchas veces hemos visto o escuchado en la vida real, como se cumple aquello de que uno no es profeta de su propia tierra. Y ese caso se aplica perfectamente al actor, productor y director, Mel Gibson, quien posee raíces australiana, pero poco fue lo que realmente residió en ese continente. Su trayectoria se le puede encontrar en más del noventa por ciento, en los Estados Unidos de Norteamérica, quien lo cobijo como uno más de sus ciudadanos, haciendo eco de lo que en esas tierras anglosajonas se predica, como la tierra de las oportunidades.   

 

      ¿Quién era Mel Gibson, antes de llegar a Hollywood y a la fama? Ni idea, ni nos interesa, porque evidentemente a nadie le ha interesado al día de hoy, el esfuerzo que él tuvo que hacer para llegar hasta el sitio que alcanzó en el celuloide.

 

     ¿Quién es Mel Gibso, actualmente?  El hombre más buscado por los medios de comunicación dedicados a los tabloides, para conocer de sus últimos escándalos. Es decir, hoy el señor Gibson, es sujeto de relevancia, en el tanto y cuanto, sus errores humanos sean noticias.

 

      Es cierto aquello de que los medios, crean famosos  pero también los llega a destruir, sin lugar a duda. ¿Por qué? Porque ellos conocen bien el negocio de la información. La gente le gusta la sangre. Le gusta saber que los famosos también sufren y se ven involucrados en problemas. Cada mañana, se enciende el televisor, se navega en internet o se leen revistas y periódicos en busca de la última noticia del momento que se relacione con la desgracia de Mel Gibson.

 

   ¿Acaso pagamos un boleto de cine, para ver los defectos de Mel Gibson?  No, sin lugar a duda que no.

 

     Lo vimos en Mad Max, con Tina Turner, y nos llevo a vivir un mundo futurista producto del holocausto nuclear.  ¿Nos interesaba si el señor Mel Gibson, fumaba o tomaba demasiado? No lo sabemos porque para ese momento, él era desconocido y por tanto de menor importancia para gastar tinta en escribir sobre él.

 

      Cuando lo vemos encarnando una leyenda irlandesa como Wallace, en Corazón Valiente, o como un militar de la guerra civil contra los ingleses, en el Patriota, se nos olvida que el señor Gibson, ni era Inglés, ni tampoco estadounidense, cuando interpretó dichos papeles, pero los que si lo eran, aplaudieron ambas interpretaciones.  Los elogios no se hicieron esperar.  Incluso debutando como director en una de ellas.

 

Es innumerable la cantidad de películas con muchos contenidos sociales, y con temas sensibles que permitieron a muchos soñar, o resolver sus situaciones personales.  Por ejemplo, en eternamente joven, o en las cuatro veces Arma Mortal. Es cierto, que se trata de simple entretenimiento, pero más que ello, significa la vida de un hombre luchando con el medio que le rodea y llevando a cabo una cruzada para sí mismo y para otros.

 

       No olvidemos aquello que cuando se está en la cima del mundo, abundan las manos amigas que le rodean, recordándole lo maravilloso que se es, estar en sus laurales, como dioses del Olimpo.

 

         Me alegra reseñar, su actuación en situaciones cómicas, como Maverick, o en la Revancha, o simplemente en el drama de la Recompensa, como poderoso empresario de la aviación, al que le han secuestrado un hijo, y decide retractarse del rescate y transformarlo en una recompensa para asegurar el regreso del infante.  Estas sobrias y magistrales perfomance simplemente nos dejan sin aliento.

 

             Hay genios y genialidades en la historia humana, que por serlo no implicaba que dejaran de ser humanos.

 

          Rubén Darío, gran poeta latinoamericano, era alcohólico, pero no por ello, su obra deba ser vedada a las generaciones. Mozart, indudablemente un ejemplo de la música clásica, pero sin embargo, era un hombre desordenado y derrochador que falleció en la lipidia.  Einstein, era un mal estudiante, y colaboró en el terreno de la física.  El propio San Pablo, era recolector de impuesto y perseguía a los seguidores de Jesús, antes de su conversión.

 

 

 

               Ante la sensible perdida de Witney Huston, ahora se le valora toda su vida artística, mientras en vida se le perseguía por sus noches de locuras envueltas en drogas y alcohol, con su ex novio y rapero.

 

             Los famosos no tienen ventaja alguna con el resto de los mortales, que no sea el aspecto económico. Pues, son más propenso a que se les siga por todas partes, en espera de algún milagro que permitan a los paparazzis vender una historia.  En definitiva, ellos renuncian a tener una vida privada.

 

              Mel Gibson, desde que inició el proyecto de la Pasión de Cristo, al igual que muchos, gratuitamente ya tenía enemigos a sus espaldas.  Los judíos ortodoxos, y otros menos que esos, levantaron sus voces sobre el contenido de la película. Olvidan que un derecho inalienable del ser humano, es la libertad de expresión, aún incluso materializados en cinta.  Ellos pueden expresar su desacuerdo, pero no por ello, destrozar al autor de la obra.

 

                La discriminación es algo horrible, cuando la persona que lo practica conoce que los efectos de la actividad, conlleva el sufrimiento a quien va dirigido.  Pero, ¿Qué es realmente discriminar?

 

     Todo aquello que implique resaltar un elemento de la persona que pretenda separarlo del resto de la sociedad, debe ser llamado discriminación.  

 

     Si no se contrata a alguien por ser mujer, homosexual, de color de piel, de nacionalidad, etc., todos lo han denominado discriminación.  ¿Lo es?

 

      ¿El negro se sentirá mal porque se le llame negro? ¿El latino se sentirá humillado por recordársele que tiene raíces latinas?  Es decir, la verdad duele.   Se ha llegado al límite de hilar tan delgado, que pronto, por decirle a un infante que no puede ingerir licor por el simple hecho de serlo, aquel demandará respeto hacia su persona por recordarle que es todavía un niño.

 

        El respeto a la esencia humana, no lo dice una ley, sino una norma superior, que es la convivencia humana.  Si quiero respeto debo darlo, eso es todo.

 

        Al señor Mel Gibson, se le denunció por inferir frases anti-semitas, y por violencia intrafamiliar. Y como no podemos separar al hombre del actor, entonces, alguien en algún lugar con el dedo acusador, determinó que la vida privada del hombre y no del actor, era de interés para el público y por tanto debía ser publicado.

 

¿Eso se hizo con la intención de que el señor Mel Gibson, mejorará o más bien, de acosarlo, perseguirlo y destruir su carrera?

 

          Resaltar cada uno de los errores del señor Mel Gibson, no es sino DISCRIMINACION, hacia su persona, porque al igual que se le haga a cada artista en su vida privada, con las notas periodísticas, lo que se pretende es apartarlo de su modo de vida y de su trabajo. ¿Quién le ha otorgado ese poder a los medios?

 

        Si un esposo tiene problemas conyugales con su contraparte, le compete a la cónyuge, tratar el asunto privado con sus asesores, no a la opinión pública, quienes evidentemente no nos importa lo que ocurre en ese matrimonio.

 

         De alguna forma, la biblia señala, como frase tomada para la cotidianidad, que antes de ver la paja del ojo del vecino, hay que ver primera la enorme viga en el ojo propio.  Si el señor Mel Gibson, desea enfrentar al mundo solo, porque ha sido su decisión, ser el chico malo, entonces, quienes se sientan afectado confróntenlo en los tribunales, no en los medios.

 

         Se oye con satisfacción, que empresas ligadas al entretenimiento, le han dado la espalda a Mel Gibson, incluso omitiendo llamarle a nuevos proyectos fílmicos, porque en un arranque de enojo, ha insultado a su compañera sentimental.   Si aparecen grabaciones del señalado conflicto lo es para exhibir al señor Gibson.  ¿Es posible que esperemos a alguien que nos va a llamar y estar preparado para grabarlo? ¿Bajo qué contexto? ¿Lo incitó a enojarse y a partir de sus gritos comienzo a grabar?

 

         ¿Por qué es tan importante, el enojo e insulto de Mel Gibson, para quienes nos importa su trabajo como actor?

 

         El ex presidente Bill Clinton, fue pillado con una indiscreción sexual, que casi le cuesta el puesto. Pero sobre todo que vulneraba la pieza fundamental de la sociedad, la familia. Y aunque millones de estadounidense y millones de extraños en el exterior, leyeron y siguieron la aventura amorosa extramatrimonial del señor ex presidente, al final, la señora Clinton, la única interesada, estuvo al lado de su esposo, y pasaron con éxito la tempestad.

 

          ¿Alguien voto por el señor Clinton, para que fuera un santo como hombre de familia, o para que guiara el destino del país para el bienestar de su economía y estilo de vida americana?

 

          Cristóbal Colón, no encontró santos para viajar a mar abierto y descubrir un nuevo mundo. Los marinos que embarcaron junto a él, eran pendencieros y de la peor reputación. ¿Afectó la travesía y el resultado final?

 

   Vivir bajo ciertos estándares aceptables de convivencia, es de exclusivo interés de cada individuo, no de la colectividad, mientras su comportamiento no le afecte decisivamente.

 

     A partir de este hecho con el señor Mel Gibson, la industria del cine, es la primera que violenta la esencia de las libertades en los Estados Unidos, y los derechos humanos del hombre, pues su actitud envía un mensaje:  Nadie, que pretenda laborar para el espectáculo, puede tener criterio propio, ni manifestar sus pensamientos.  La violación a estos derechos, es el ostracismo del derecho a ganarse la vida.

 

       La compañera del señor Gibson, tiene su derecho, a denunciar a la policía la actuación de su novio, o compañero, de demandarlo civilmente o penalmente, como lo desee, pero hasta ahí verá satisfecho sus pretensiones y luego seguirá con su vida.  En cambio, llevar a los medios el caso personal de ambos, traerá consecuencias más gravosas para el señor Gibson, como es negarle su derecho a seguir laborando, a seguir ejerciendo lo que por años viene haciendo.  ¿Cuál es la moraleja?

 

        La gran verdad es que el mundo está lleno de seres imperfectos, y hasta que no se está en los zapatos de ellos, no se puede prejuzgar, ni menos condenar a ultranza, por el simple hecho de que eso puede afectar los negocios del espectáculo.  Cuando alguien está en problemas, lo menos que el resto de las personas pueden hacer, es terminar de lapidarlo.  De esa forma seríamos peor que el mal ocasionado por aquel.

 

         No hay pecados capitales, ni del tal extremo que autorice a la sociedad entera a convertirse en un gran tribunal, con el derecho de eliminar a un ser humano de la faz de la tierra.  Esta práctica que cada vez se va generalizando a través de los medios, es lo que al final conllevará a la caída de la especie humana, cuando hombres endiosados y sin escrúpulos, enfrenten al hombre contra los hombres.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: